16/05/19
Autor: dago
16/05/19
23/04/19
Agencia EFE: La Bienal convierte a La Habana en la mayor galería de arte del mundo
Press ReleaseLa XIII Bienal de La Habana, el mayor evento de las artes visuales en Cuba, comenzó oficialmente este viernes en la capital cubana, transformada por un mes en la mayor galería de arte del mundo, donde fachadas, parques y edificios serán «intervenidos» por más de 300 artistas de 52 países.
Un día después de la inauguración del programa colateral, el calendario oficial inició hoy viernes con varias exhibiciones en el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, en el corazón de La Habana Vieja, que festeja así por adelantado sus 500 años.
La antigua casona colonial fue tomada por las obras de una decena de creadores de países tan distantes entre sí como Chile, Egipto y Haití.
En las muestras resaltan los coloridos tapices del maliense Abdoulayé Konaté -que recibirá el título de Doctor Honoris Causa en la Universidad de las Artes (ISA) de Cuba, su alma mater-, los videoarte de la peruana Maya Watanabe, las telas blancas de la cubana Tamara Campo y el tejido de Alexia Miranda, de El Salvador.
Miranda colgó sus «medusas» en el patio interior del Centro Lam, utilizado como espacio de interacción para todo el que quiera tejer los «tentáculos» hechos con gasa médica, escogida por la artista en alegoría a los «altos niveles de violencia que sufre El Salvador».
«Utilizo la gasa como metáfora porque es lo que usas para los raspones, los golpes. Veo el tejido como un espacio de sanación, de encuentro. Me interesa la interacción, el intercambio de energía que se da entre la personas en ese momento en que solo vives el presente», señaló a Efe.
La salvadoreña trabajó en la instalación con universitarios habaneros, ancianos, colaboradores del Centro Lam y turistas, como la andaluza Amparo, quien caminando por el Centro Histórico habanero descubrió el proyecto y se unió para tejer «como lo haría con su grupo de amigas» en su natal Granada.
Ignacio, otro visitante español, se maravilló de que «cuánto y cuán rápido ha cambiado la ciudad», que desde este viernes luce esculturas y grafittis a lo largo del emblemático Malecón, y en varios parques de la zona residencial de Vedado.
Muy cerca del Centro Lam, la galería Factoría Habana también inauguró la exhibición «Intersecciones», una de las propuestas más interesantes de esta edición de La Bienal por lo diverso de los artistas reunidos y el diálogo entre sus obras, propiciado por la comisaria Concha Fontenla.
Esta muestra es la tercera del proyecto «In itínere», aún en progreso, que concluirá con «Conexiones», la cuarta y última exposición, aclaró a EFE Fontenla, gallega asentada en la isla, donde es considerada una autoridad en el arte contemporáneo cubano y recibió en 2017 el prestigioso Premio Nacional de Curadoría de Cuba.
Dividida en tres espacios que coinciden con los tres pisos de Factoría Habana, «Intersecciones» está compuesta en su «base» por obras de artistas cubanos muy cotizados fuera de la isla como Alexandre Arrechea, Marco Castillo, Carlos Garaicoa, Dagoberto Rodríguez, José A. Toirac y Rafael Villares.
A través de técnicas y poéticas muy diferentes, las piezas provocan al espectador y lo inducen a reflexionar sobre Cuba, «el país deseado», una noción con la que juega la instalación del mismo nombre, donde la isla se construye con las figuras de yeso en forma de santos, frutas y animales que solían decorar cada hogar cubano.
«Intersecciones» incluye otros dos niveles en los que se propone una conexión entre la arquitectura, el diseño y la tecnología, y se muestra el trabajo de dos artistas de Sudáfrica y Nigeria, en un tributo a África como el origen de gran parte de la «espiritualidad» de la identidad cubana.
«La muestra es una metáfora de cómo aún siendo muy diferentes, tenemos puntos de encuentro. Lo que proponemos, en este momento tan complejo, es que pensemos en lo que nos une, no en lo que nos separa», insistió Fontenla.
Adelantó que la exhibición continuará más allá de la Bienal – que concluirá el próximo 12 de mayo- hasta el final del verano, durante el que formará parte del proyecto «Rutas y Andares», de la Oficina del Historiador de La Habana, y recibirá a familias interesadas en el arte.
Convocada por el Consejo Nacional de las Artes Plásticas y el Centro Lam, ambos con financiación estatal, la XIII Bienal de La Habana regresa después de cuatro años, tras ser pospuesta en 2018 por los serios daños económicos causados por el huracán Irma a fines de 2017.
Su celebración podría significar un considerable aumento en la llegada de turistas a la ciudad, donde es vista como una bocanada de aire fresco en un momento en el que los pronósticos económicos cada vez son más grises y la escasez complica aún más el difícil día a día.
15/04/19
Garbos: Intersecciones No Casuales en Factoría Habana
Review
Quienes se interesen por guardar datos curiosos del mundo artístico contemporáneo habrán apuntado, por ejemplo, que en la fecha inaugural de esta XIII Bienal de La Habana, el proyecto colectivo liderado por la prestigiosa curadora Concha Fontenla reunió, en la misma sala, las obras individuales de tres cubanos que juntos hicieron leyenda. Desde 1991 Marco A. Castillo, Dagoberto Rodríguez y Alexandre Arrechea se hicieron mundialmente conocidos como Los Carpinteros. En 2003 Arrechea decidió continuar su camino independiente y aunque los dos primeros todavía sostienen su carrera en común, muy pocas veces ha podido disfrutarse el trabajo individual de cada uno en una misma exposición.
Intersecciones, inaugurada en Factoría Habana, ofrece este placer a los espectadores. El ex Carpintero muestra la segunda parte de El rostro de la nación, la obra que inauguró en el Estudio Figueroa Vives y que continúa el discurso visual del video mostrado en aquella ocasión, pero esta vez en dimensiones instalativas. De hecho, la muestra en general se basa en instalaciones y así también lo hacen Marco y Dagoberto con sus obras Gabriel y la serie Emblemas, respectivamente, ambas del año 2018.
El discurso curatorial de Intersecciones se teje en torno al conceptualismo, y por la parte cubana lo completan las piezas de otros pesos pesados dentro de las artes visuales en la Isla como Carlos Garaicoa, Antonio E. Fernández (Tonel) y José A. Toirac, este último Premio Nacional de Artes Plásticas 2018. Además, es posible ver obras de Fernando Rodríguez, los hermanos Yoan e Iván Capote, así como de Rafael Villares, un joven ya bien instaurado en los circuitos del arte cubano y quien acostumbra mostrar creaciones que implican la interacción directa con el público.
Aunque los cubanos sustentan el eje central, la muestra no se limita únicamente a ellos. Dividida en tres momentos de interpretación no jerárquicos, sino únicamente delimitados por los tres niveles de exhibición que ofrece Factoría Habana, Intersecciones incluye en un segundo espacio a los artistas latinoamericanos. Aquí se destaca una intención curatorial más marcada hacia la relación con otras manifestaciones como la arquitectura o el diseño y los espectadores pueden disfrutar de las propuestas de la mexicana Lucila Aguilar y su magnífico trabajo con el bambú, así como de los muebles emblemáticos de los cubanos Gonzalo Córdoba y los de Luis Ramírez. También se incluyen las piezas del dúo Andrés Klimek y Sergio Donis, los videos de Amor Muñoz, así como las obras de Clara Porset y Gustavo Pérez Monzón, ambos cubanos.
Con este último, quienes anoten datos curiosos podrán advertir otra vez un detalle nada casual. Desde hace más de tres décadas, Monzón radica en México. Su obra fue una de las más importantes dentro de la famosa exposición Volumen I en los años ochenta, pero había desaparecido de Cuba hasta que en la pasada edición de la Bienal una gran muestra retrospectiva en el Museo de Bellas Artes lo devolvió hasta Cuba. Para esta Bienal Monzón regresa en la muestra curada por Concha Fontenla y lo hace con una obra que rompe con su tradición plástica, aunque se mantiene su base conceptual. Se trata de Snapseed #1, #2 y #3, de 2019, un dibujo bordado y tejido sobre lienzo y colocado a manera de tríptico.
En un tercer momento de la muestra se ubican los artistas africanos Ayọ̀ Akínwándé (Nigeria) y Athi-Patra Ruga(Sudáfrica), con curaduría independiente de Isabel Moura Mendes y Natalia Palombo. La muestra en particular de estos importantes artistas africanos que por primera vez llegan a Cuba y a América Latina se titula Inside Out y abarca una gran representación de esculturas, videoarte e instalación. Se trata de dos representaciones individuales sobre la situación política y social del continente africano, así como las formas de enfrentar y reproducir esa realidad tanto de manera personal, como a través de los medios de comunicación.
Intersecciones, además de construir su discurso entorno al conceptualismo cubano y los puntos en común que este ofrece con otras poéticas de creación, pone fin a una trilogía iniciada a mediados del 2018 como work in progress y que concluye ahora su ciclo de interpretaciones.
10/04/19
Cuban Art News: Havana Biennial Preview: Independent, Collateral, and Official
Press ReleaseAs the Havana Biennial opens Friday, a look at some of the shows opening with it…
Intersecciones
Factoría Habana
O’Reilly #308 e/ Habana y Aguilar, Habana Vieja
Curated by Factoría Habana director Concha Fontenla with Isabel Moura Mendes and Natalia Palombo, Intersections is the third of three exhibitions bringing art into collaboration with other disciplines.
The show brings together ten Cuban artists—including Alexandre Arrechea, Yoan Capote, Carlos Garaicoa, and the two former members of Los Carpinteros, Marco A. Castillo and Dagoberto Rodríguez—with artists, architects, and designers from Mexico and Africa.
According to a statement on Facebook, the works in Intersections “go beyond categorizations, genres, or preconceived ideas to question the privileged place that Western modernity occupies, and its dictates on cultural representation.”
26/03/19
Participation: Bienal de La Habana 2019
Art Fairs
26/03/19
Participation: Miart 2019
Art FairsGalerie Peter Kilchmann
20/03/19
Participation: Art Lima 2019
Art FairsArtista invitado: Dagoberto Rodríguez
Booth E1

09/03/19
Actuantes – Evelyn Viamonte Borges
ReviewFUERA DEL JUEGO de DAGOBERTO RODRÍGUEZ Y ABEL GONZÁLEZ MELO
El “caso Padilla” significó un antes y un después en el largo y doloroso camino de la censura a los artistas e intelectuales que el gobierno de Cuba ejerce desde 1959. Baste recordar la auto-inculpación pública que protagonizó el poeta Heberto Padilla justo después de ser liberado el 27 de abril de 1971 y que significó el punto de arranque a las políticas culturales que se adoptaron en la isla y el recrudecimiento de la represión ideológica al mundo de la cultura. Cuando conversaba con mis amigos en Cuba sobre todas las farsas montadas por el gobierno para desacreditar a los opositores en sus versiones oficiales, solía pensar que con la muerte del dictador habría que re-escribir la historia de Cuba del último siglo. El dictador ha muerto pero las cosas en Cuba parece que no cambian demasiado en este aspecto.
Fuera del juego es el resultado de una investigación que recupera una página importante de esta historia: la triste historia de la censura en Cuba. Con el concepto artístico y la producción del artista cubano Dagoberto Rodríguez, y el texto y la puesta en escena del también cubano Abel González Melo, Fuera del juego se nos presenta sencilla e íntima, una suerte de “ficción documental” según las palabras de Abel al programa de mano; un texto rico, una concepción de puesta en escena muy cuidada y unas actuaciones sin fisuras hacen de esta obra una delicia para el espectador a pesar de su temática tan tremenda.
Fui a ver su primera función en el estudio del artista Dagoberto Rodríguez; una pequeña salita al fondo nos acogió con las Fuerzas Armadas cubanas desfilando por una enorme pantalla e imágenes de archivo de la época “soviética” en Cuba. Recordé entonces el furor que se respiraba en aquellos tiempos de mi infancia y el estrepitoso fracaso que sobrevino después. Luego me atraparon los actores y no me abandonaron más: Yadier Fernández, Ginette Gala y Rey Montesinos, encarnan los tres personajes alrededor de los que gira esta historia: el poeta, su esposa y compañera, y su censor, ese “compañero que lo atiende”; tres excelentes interpretaciones para una puesta dinámica y sobria, cercana y profunda, en la que asistimos al proceso inquisitorial, a los juegos hipócritas y mentirosos del poder y a la fractura de un ser que nunca más se logró recomponer.
Reconozco que esta breve crónica llega también con cierto desfase, como si a destiempo viniera a su vez a reivindicar. Pero la suerte aciaga me ha dejado sin ordenador muchos días y sólo ahora consigo recobrar el gustoso aroma de aquella noche para escribir estas líneas. Esta obra vendrá a nuestros teatros de Madrid, estad atentos, porque es preciso recuperar la memoria de la isla, entender su presente.
—
Evelyn Viamonte Borges
02/03/19
Fuera del Juego – Crítica de Diana Cuellar Ledesma
ReviewEl pasado 2018 conmemoramos medio siglo de un año que marcó la lucha social en muchos lugares del planeta, incluido mi país, México, en donde, a tenor de la película Roma, también ha venido a la memoria la oprobiosa masacre de estudiantes de 1971. En tal contexto es pertinente y necesario conocer una serie de hechos que se vivieron en Cuba, país cuya revolución inspiró gran parte de los movimientos sociales (especialmente en AmLatina), en esos mismos años. La película Memorias del subdesarrollo de Tomás Gutiérrez Alea se estrenó en 1968 y era ya, a menos de 10 años del triunfo revolucionario, un agudo y crítico comentario sobre la situación en Cuba. En 1968 el libro Fuera del Juego, del poeta Heberto Padilla, ganó el premio de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, un acontecimiento que sucitó agitación entre la intelectualidad y entre el aparato político de la isla. En 1971, y tras años de acoso y espionaje, Padilla y su esposa, la poeta Belkis Cuza Malé, fueron encarcelados y acusados de actividades subversivas y contrarrevolucionarias. Al escritor le fueron decomisados los manuscritos de dos libros: Provocaciones y Los héroes pastan en mi jardín. El gesto represivo del régimen cubano causó la indignación y varios pronunciamientos de la intelectualidad a nivel internacional. Ante tal presión, y tras más de un mes de detención, Padilla fue liberado, pero la coerción del régimen lo obligó a ejecutar un teatral mea culpa en la Unión de Escritores. En él, Padilla no sólo renegó de sus obras e ideas, sino que señaló a otros escritores e intelectuales, incluida su pareja, por sus actitudes contrarrevolucionarias. Un auténtico juicio de Moscú que dejaba claro que el régimen cubano no tenía espacio para un arte fuera de la propaganda, para la crítica ni para la libertad del pensamiento y las subjetividades. Gracias Dago Rodríguez y todo el equipo de Fuera de Juego por el preview de esta cuidada puesta en escena. Además de las cualidades intrínsecas de la obra, tuvimos el privilegio de apreciar invaluable e inédito material de archivo. El ángel de la historia les aplaude.
—
Diana Cuellar Ledesma
28/02/19
The Arco fair in Madrid: History keeps a lot of artists awake at night
InterviewJudith Benhamou-Huet Reports:
The group known as Los Carpinteros now refers to a collective of two Cuban artists who have become international art stars. Although they continue to exhibit together, like at the Phillips Collection in Washington next October, their new productions will from now on be separate. Marco Valdes (born in 1971) has decided to return to live in Cuba whilst Dagoberto Rodriguez (born in 1969) has been living in Madrid for the past ten years.
He is presenting under his own name at the booth of Peter Kilchmann from Zurich twelve famous slogans from the Cuban revolution made using sophisticated metal cladding, evoking the design of the old American automobiles still in circulation on the island.
It’s an association that sums up the state of the country (on sale for between 10,000 and 25,000 dollars).
Dagoberto Rodriguez explains his new creations:




